La Oveja
Tomo cada fragmento de calor que tus juegos arrojan hacia las sonrisas ajenas.
Canal por donde la ira se vuelve un rincón,
donde dejas siempre tus propios sonidos deslizando muecas, que a los entornos llega como acciones ejecutadas por bufones.
Pero si tan solo tus lágrimas amenazaran a la atención ajena con mostrarte desnuda, en ves de una y otra ves nevarlo todo de copos de algodón, sobre el campo de ellos y nosotros, mientras se te consumen las entrañas.
Queres, anhelas una esquila a tu fábrica de tristezas, aun tus sonidos gatean ante el lenguaje, mientras te siguen naciendo esas tormentas de algodón que a todos abrigan y a vos esconden de tus propias emociones.
gris 13/02/05

0 Comments:
Post a Comment
<< Home